domingo, 22 de mayo de 2011

..y así será.



Sí, fue un gran día.
      Una de ellas un 5 de octubre, nació. Ojos verdes, rubio pelo y unas margaritas que le llenaban la cara de alegría, a ellos se le atribuyó su nombre.
Otra nació un 9 de febrero, diferente a todos, algo decía que iba a tener una capacidad muy importante, a ellos venían adicionadas unas muy pequeñas orejas, pero que saben escuchar mejor que cualquier otras.
Al parecer la tercera nació un 16 de noviembre, pero no lo recuerdo bien, un día de eclipse de luna, ojos grises y pelo parado, el ceño fruncido como nadie. 
      Pasaron 15 años, es más diría que 16, para que estás tres puntas de un perfecto triángulo se apreciaran. 
La primera, color rojo como el amor, apasionada, pequeña con esas margaritas enormes, que aún le completan la cara con una sonrisa, hasta en las peores situaciones. 
La segunda azul, al igual que la inmensidad del cielo, y la profundidad del mar, con rulos hasta el suelo y una impresionante manera de ver la vida.
La tercera lila, sin notarlo la mezcla perfecta entre rojo y azul, el color de sus ojos cambió, ahora es café, pelo oscuro y liso y un amor por la noche que no se lo quita nadie, muchos dicen que fue el efecto de la luna.
       Bueno, como iba diciendo, 16 años fueron necesarios para unirlas, pero no como unas amigas normales, esas que hablan se juntan y salen, si no, esas amigas de verdad, las que nunca faltan cuando las necesitas, las que siempre tienen ese consejo que necesitas, las que tienen la última palabra, las que duran para siempre. No sé si estarán para cuando tengan 90 años, con esa vieja Pascualina, pero sé que estarán juntas aunque ya no se necesiten más, aunque estén chatas, aunque tengan nuevas amigas, amores, etc. Si digo que es para siempre, ES PARA SIEMPRE. 
        No sé si les quedó claro lo que trato de decirles, pero las quiero como a nadie, sé que a veces me enojo, que soy enrollada, chata y gritona, pero las amo y sé que ustedes también, y que esos pequeños roces no significan absolutamente nada. Tenía ganas de dedicarles algo, son importantes, especiales y las aprecio tal y como son, aunque sean depresivas, alegres, lloronas, lo que sea, las adoro y estaré siempre para ustedes.


Con mucho amor.

1 comentario:

  1. ay, ay, ay!
    Enserio, todo lo que dices es muy cierto.
    Creo que te digo más si te escribo menos: TE AMO, mentira, LAS AMO.
    Gracias por todo, y gracias por todo lo que vendrá.
    Para lo que y cuando quieran, aquí :)
    La roja de las puntas.

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