jueves, 19 de mayo de 2011

tic, toc; tic... toc

Hoy me dí cuenta de tantas cosas, en realidad no hoy, hace un par de días.
Por qué nos preocupamos, confundimos, enredamos o enrollamos mucho más de lo que necesitamos? Es una pregunta que creo, la mayoría de las personas se cuestiona, pero la deja flotando en el aire, sin respuesta alguna.
Eso me pasó, comencé a preguntarme por qué me estoy confundiendo tanto, por cosas que ni siquiera son, que ni siquiera serán; ahí empezó a nublarse un poco el cielo, no me entraba en la cabeza, si soy capaz de ponerme así por algo tan mínimo, qué tal si no es algo tan mínimo! Qué tal si esta confusión, no es más que unos sentimientos locos que tratan de salir a la luz, pero yo misma los estoy tratando de ocultar? Uf, no quiero ni pensarlo.
Y aquí viene el por qué uno no puede expresar lo que siente, sin dañar a alguien? No es fácil, no. Si uno se siente la persona más dichosa y alegre del universo, por qué no poder gritarlo a los cuatro vientos? por qué debo quedarme callada, morderme la lengua, resignarme a gritar y a veces tener que aguantar las lágrimas? Es simple, por no dañar al resto. El resto, el resto, aaaaaaaaaaaah! Sí, el resto, a pesar de todo, aunque te hayan dañado, te hayan hecho llorar, ahora son parte de ti; no es como tirar un papel al basurero, no quiero perder a nadie, pero de alguna u otra manera perderé a alguien. 
Y aunque haya decidido que el tiempo decidirá lo que tiene que pasar..aún sigo confundida, y mirando el reloj segundo a segundo, esperando que alguno corra un poco más rápido.

2 comentarios: